
Imágen de Pictoline.
No me malinterpreten, los cambios de logo (rebranding) son necesarios en ciertos momentos del ciclo de vida de una marca, puede ser con el fin de refrescar su imágen, adaptarse a nuevas tendencias o formatos y expandirse a nuevos mercados; pero ese cambio de logo no sirve para nada, si no está acompañado de una transformación real en en todos los elementos que componen la personalidad de marca y en última instancia, en el producto o servicio final que ofrecen a sus consumidores.
La personalidad de marca no es solo identidad visual (logo, tipografía, colores), sino también los valores que representa, la voz con la que comunica y la conexión emocional que construye con su audiencia. Recuerda que las marcas ocupan un espacio en nuestra mente. Por eso las empresas invierten millones en publicidad: para que cuando pienses en una categoría, su marca sea la primera que recuerdes.
Hagamos un experimento: piensa en una marca de motos para cada uno de estos valores 👇
Probablemente, algunas de estas asociaciones se te vinieron a la cabeza: